Hoy en día existe una nueva forma de entender Internet gracias a la Web
2.0. Este término tan amplio engloba
muchas herramientas y por ello carece de definición oficial. Fue creada por el
editor de libros informáticos Tim O´Reilly, con el objetivo de fomentar la
participación de los usuarios y el libre intercambio de opiniones e
información.
No se trató, pues, de una plataforma más de software, gracias a las características
que poseía:
*Asimismo, es simple. Permite una búsqueda fácil, manejable y ágil de la información. Gracias al fenómeno social del etiquetado cada vez es más sencillo acceder a la información.
*Biblioteca universal: a través de ella podemos acceder a todo tipo de información, lo cual abre una puerta gigantesca a la cultura, de forma práctica y rápida. En su contra, parte de los contenidos pueden no ajustarse a la verdad; es cuestión de saber buscar en las fuentes adecuadas.
*La Web es un flujo. Los usuarios son vistos como co-desarrolladores; la Web 2.0 permanece en el “perpetuo beta”, es decir, la información la veremos por un periodo de tiempo indefinido.
*Ágora pública: el acceso desde cualquier país, a cualquier hora y sobre cualquier tipo de contenido le ha dado un impulso espectacular, provocando que millones y millones de personas puedan intercambiar información gracias a las redes sociales (Twitter, Facebook…).
*La Web es combinable. Las aplicaciones se van modificando gracias a la expansión de los códigos. Ello permite que todos los individuos pueden combinar diferentes aplicaciones para crear otras nuevas.
*Participativa. Según Tim O´Reilly es “una arquitectura de la participación”. Por decirlo de otro modo, el peso de la Web recae sobre los usuarios, los cuales se rigen por el principio de colaboración fomentándose el trasiego de datos y contenidos infinitos.
Asimismo pretende darnos la lección de que unidos, todos somos uno y podemos cambiar el mundo. Para ello, no hacen falta grandes acciones, ni imposibles: ¡no somos superhéroes! Simplemente, si atendemos en el día a día, nos daremos cuenta de que podemos regalar sonrisas con nuestras manos.
Aquí os dejo un vídeo que refleja de maravilla cómo la colaboración ciudadana, mediante pequeñas y gratuitas acciones, siembra la felicidad en los que están a nuestro alrededor. ¡Disfrutadlo!
Esta cooperación existente en la Web 2.0 es perfectamente aplicable al mundo de los negocios. Ejemplo de ello, vendría de la mano de las redes sociales. A través de ellas podemos incrementar el número de contactos, favoreciendo así el networking para nuestro posible futuro empresarial.
En el siguiente link os dejo más información sobre el networking y demás tipos de cooperación empresarial:
Asimismo, en este último os dejo más información sobre la Web 2.0 y sobre la metáfora a la que hemos hecho referencia: cooperación, colaboración:


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